
En Dios siempre encontramos las puertas abiertas para emprender una nueva vida. Es por GRACIA no por nuestros merecimientos.
Este es un buen momento para reflexionar, con detenimiento, sobre cuál es la razón que nos lleva a ser fieles a Dios. Algunos lo hacen por temor, porque lo ven como un Dios castigador.
Otros lo hacen por amor.
Comprenden que por Su GRACIA Dios nos ama tanto, que desea lo mejor para nosotros, nos acoge siempre con los brazos abiertos, nos escucha y, si hemos pecado mucho, nos perdona.
Podemos desconfiar de todo y de todos, pero jamás de nuestro Padre que siempre estará ahí.
Piénselo.
Reflexione despacio mientras se toma un cafecito con Dios, ahí, meditando despacio en cada sorbo. Conectado con Su Padre celestial. En oración silenciosa, mental. A solas con Él aunque muchas personas estén alrededor.
Para ilustrar el asunto, le voy a contar una historia.
Es de un escritor de novelas y poemas que marcó generaciones enteras.
«No hables, no confíes, no sientas era la regla con la que vivíamos» —decía el escritor norteamericano, Frederick Buechner (1926-2022) en su impactante biografía "Diciendo secretos"—, «y pobre de aquel que la quebrantaba».
Así describe su experiencia de lo que llama «las leyes tácitas de familias que, por alguna razón u otra, quedaron completamente desequilibradas».
En su caso, esa «ley» significaba que no podía hablar del suicidio de su padre ni lamentarse, lo que lo dejaba sin nadie a quien confiarle su sufrimiento.
¿Te identificas con esto?
De un modo u otro, muchos hemos aprendido a vivir con una versión distorsionada del amor, que exige fingir o guardar silencio sobre lo que nos ha lastimado.
El artículo recomendado para hoy: Dios responde con poder a nuestras oraciones.
Esa clase de «amor» se basa en el temor a perder el control… una especie de esclavitud.
Pero la invitación de Jesús a amar difiere de la clase de amor condicional que solemos experimentar y que siempre tenemos miedo de perder.
Como explica Pablo: mediante el amor de Cristo, podemos finalmente entender qué significa vivir sin temor (Romanos 8:15) y empezar a comprender la clase de libertad gloriosa (Romanos 8:21) que es posible tener cuando sabemos que somos profunda, verdadera e incondicionalmente amados.
Somos libres para hablar, confiar y sentir de nuevo; aprender qué significa vivir sin temor.
Dios por ama por encima de nuestros errores. Jamás lo olvide. Tampoco, que Él está dispuesto a perdonarnos y darnos una nueva oportunidad.
No podría despedirme sin antes hablarle de la GRACIA de Dios. Es la oportunidad maravillosa que siempre necesitamos.
Por GRACIA recibimos perdón de nuestros pecados—de todos—en respuesta a un sincero arrepentimiento.
Jesús nuestro Señor ocupó nuestro lugar en la cruz, pagó por nuestra maldad y nos presentó santos y justos delante del Padre.
Fernando Alexis Jiménez sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas. Desde el 2016 dirige el Instituto Bíblico Ministerial y, actualmente, es editor de la Revista Vida Familiar.
Oración:
Amado Dios, gracias por hacerme entender, a través de Tu palabra, que el amor que me tienes es tan grande que, aunque he pecado mucho, me perdonas por GRACIA. Te pido que vivas en mi corazón. Te abro las puertas de mi vida y te pido que hagas en mí, los cambios que tú sabes que necesito.