Solo en Dios encontramos la paz necesaria, tanto interior como exterior, para vivir las situaciones difíciles que ocurren a nuestro alrededor.

No podemos negarlo y, menos, ignorarlo.

Hemos estado viviendo en tiempos difíciles, y cuanto más turbulenta se vuelve la vida, más fácil es pensar en uno mismo.

Pero, aunque el futuro es incierto, no podemos dejarnos consumir por el miedo y la ansiedad por cómo podríamos ser afectados.

Dios quiere que pongamos nuestra mente en Él, porque el Padre celestial es nuestra roca y nuestro refugio en los problemas.

Cuando dependemos de nuestra limitada perspectiva, la confusión y la desesperanza son el resultado.

En cambio, debemos mirar la grandeza, las promesas y los planes de nuestro Señor como se revelan en su Palabra, porque la verdad divina es nuestra ancla en las tormentas de la vida.

Piense en cómo reaccionó la Iglesia primitiva en tiempos difíciles.

Siguieron adelante con valentía, incluso dispuestos a perder su vida porque sabían que el evangelio era la única esperanza para un mundo perdido.

Cuando estalló la persecución contra ellos en Jerusalén, se dispersaron y llevaron el evangelio adondequiera que iban (Hechos 8.1-4).

Dios no quiere que nos retiremos del mundo y nos enfoquemos en nosotros mismos.

Esta es nuestra oportunidad de dar esperanza a otros por medio del mensaje de salvación en Jesucristo.

No podría despedirme sin antes hablarle de la GRACIA de Dios.

GRACIA es el perdón y amor ilimitado de nuestro Padre celestial por todos nosotros. Él nos extiende esa GRACIA a todos. Leyó bien, a todos. A usted, a mí y a quien se considere el más pecador.

Jesús nuestro Salvador tomó nuestro lugar en la cruz y desde el Gólgota, con Su sangre preciosa, nos extendió la salvación y vida eterna. A todos.

Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo.

ORACIÓN:

Dios de los cielos, reconozco hoy en tu presencia que, en medio de las situaciones difíciles, me dejo arrastrar por las preocupaciones. Y esas inquietudes y desesperanza son producto de desconocerte, de no admitir que en ti encontramos paz cualquiera sea la situación que enfrentemos, porque tienes control de todas las cosas. Rindo mi vida en tus manos, me acojo a tu GRACIA y te abro las puertas de mi corazón.

La Misión Edificando Familias Sólidas es un ministerio cristiano enfocado en la elaboración y publicación de herramientas que ayudan al crecimiento en la vida personal, espiritual y familiar de los lectores.

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