Infinidad de personas enfrentan un problema del que no salen fácilmente: la falta de perdón para sí mismas.

Veamos hoy las preguntas que usted debe hacerse cuando lucha con la auto condena.

1. ¿Por qué debo seguir condenándome cuando Dios ya me perdonó?
2. ¿Mi autocondena está afectando mi relación con Dios y con otras personas? ¿De qué manera?
3. ¿En que me ayuda el que me niegue a perdonarme?
4. ¿Acaso el Señor me ve con mejores ojos por mi sentimiento de culpa y vergüenza?
5. ¿Hay alguna base bíblica para no perdonarse a uno mismo?
6. ¿Por cuánto tiempo me condenaré? ¿Qué debe pasar para que yo me perdone?

Cuando enfrente la duda y el remordimiento, concéntrese en los fundamentos de quién es Dios y en lo que Él quiere para su vida.

Cuando vamos a las Escrituras, leemos unas palabras alentadoras:

"¡Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubre su pecado! Sí, ¡qué alegría para aquellos a quienes el Señor les borró la culpa[b] de su cuenta, los que llevan una vida de total transparencia!" (Salmo 32: 1, 2 | NTV)

Puede que hayamos cometido muchos errores en la vida. Sin embargo, hay esperanza y perdón para quien se arrepiente.

Dios perdona a quienes se arrepienten de corazón y van en su búsqueda en procura de la GRACIA.

Nuestro amoroso Padre nos brinda, entonces, una nueva vida.

Considere en oración esas seis preguntas. Léalas en voz alta y dedique tiempo para reflexionar sobre cada una de ellas. Incluso tal vez quiera escribirlas o analizarlas mentalmente mientras el Señor le habla.

No se alarme si se encuentra luchando con algunas de las respuestas. Recuerde que Dios quiere ayudarnos a renovar nuestra perspectiva, y promete estar con nosotros cuando enfrentamos sentimiento de culpa.

Oración:

Amado Dios, gracias por traer perdón a mi vida y ofrecerme, desde hoy, la oportunidad de emprender una nueva vida. Por tu GRACIA todos mis pecados—absolutamente todos, dice la Palabra—reciben perdón. Me arrepiento de haberte fallado. Decido hoy, tras reconocer mis equívocos, pedirte perdón y emprender esa nueva vida, aprovechando la oportunidad que me ofreces.

La Misión Edificando Familias Sólidas es un ministerio cristiano que tiene, en las publicaciones digitales, uno de sus soportes. Elabora y difunde contenidos y materiales encaminados al crecimiento personal, espiritual y familiar de los lectores.