"No se dará por oro, ni su precio será a peso de plata.  No puede ser apreciada con oro de Ofir, ni con ónice precioso, ni con zafiro. El oro no se le igualará, ni el diamante, ni se cambiará por alhajas de oro fino. No se hará mención de coral ni de perlas; la sabiduría es mejor que las piedras preciosas." (Job 28.15-18 | RV60)

Las personas que marcan la diferencia en nuestra sociedad, son aquellas que actúan de manera oportuna, en el momento indicado y de la forma apropiada.

Eso es sabiduría.

Edifica, es gratificante y tiende puentes. Ayuda a sanar heridas. Genera condiciones para el diálogo. Nos ayuda a experimentar cambio y crecimiento permanentes.

Sabiduría, se lo repito.

No es fácil, pero si dependemos de Dios, podemos alcanzar ese nivel.

El autor sagrado anota que la sabiduría no se compra con bienes materiales, no se puede comparar con ningún otro conocimiento y, además, una vez la adquirimos, permanece con nosotros.

Ser sabios, que es un grade de crecimiento en Dios disponible para todos cuando caminamos con Él, nos permite desarrollar mejores relaciones con nuestro propio ser, con la familia, con otras personas y, por supuesto, con Dios.

No es algo temporal sino permanente y, algo más, tiene un carácter progresivo. Es decir, cada día podemos avanzar más en ese camino.

Por supuesto, Dios no nos obliga a ser sabios. Es una decisión personal. La asumimos usted y yo cuando le abrimos el corazón al Señor.

Como, igual, es una decisión personal acogernos a la GRACIA divina. GRACIA es perdón de pecados para todo aquel que se arrepiente. GRACIA es la puerta para entrar en la presencia de Dios como hombres y mujeres justos.

GRACIA está asociado al perdón y la vida eterna. Jesús nuestro Salvador tomó nuestro lugar en la cruz y nos limpió de toda maldad, del pasado y del presente.

Ábrale hoy las puertas de su corazón a Jesucristo.

Oración:

Dios, necesito sabiduría. La necesito porque cometo muchos errores. Equívocos en mi vida personal, familiar y, por supuesto, en mi relación contigo. Pido tu ayuda. Necesito esa sabiduría y solo tú puedes concedérmela. Gracias por escuchar mis oraciones y acompañarme en cada nuevo paso de mi vida. Amén.

Fernando Alexis Jiménez es periodista, escritor y podcaster. Sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas. Todos los contenidos aquí https://RevistaVidaFamiliar.com