
En Dios siempre encontramos perdón, por Su infinita gracia.
Siempre hay oportunidad en Dios para emprender una nueva vida, sin importar la maldad en la que nos hayamos movido en el pasado y en el presente.
Recuérdelo siempre, hay perdón proveniente del Padre celestial por GRACIA.
Cuenta la escritora cristiana, Cindy Hess Kasper, que cuando era adolescente, su señora madre pintó un mural en la pared de la sala de estar, que permaneció allí varios años.
Era un antiguo templo griego en ruinas con columnas blancas en los costados, una fuente desmoronada y una estatua quebrada.
Cuando ella miraba la estructura helénica que previamente había sido tan bella, trataba de imaginar qué la había destruido.
Era curiosa, especialmente cuando empezó a estudiar sobre la tragedia de grandes civilizaciones que se habían deteriorado y derrumbado desde su interior.
La depravación y el desenfreno que vemos hoy a nuestro alrededor pueden ser perturbadores.
Es natural intentar atribuirlo a personas y naciones que han rechazado a Dios, pero ¿no deberíamos también echar una mirada a nuestro interior?
Las Escrituras nos advierten que somos hipócritas cuando llamamos a otros a dejar sus caminos pecaminosos, sin observar más profundamente nuestro corazón (Mateo 7:1-5).
El Salmo 32 nos desafía a ver nuestro pecado y confesarlo. Solo cuando reconocemos y confesamos nuestro propio pecado podemos experimentar la libertad de la culpabilidad y el gozo del arrepentimiento verdadero (Salmo 32: 1-5).
Y al regocijarnos en saber del perdón completo de Dios, podemos compartirles esa esperanza a otros que están luchando con el pecado.
Puede que nos sintamos mal por los equívocos en los que hemos incurrido por muchos años. Sin embargo, hay perdón en Dios y, algo más, la oportunidad de emprender una nueva vida.
No podría despedirme sin antes animarlo para que se acoja a la GRACIA de Dios. Por GRACIA, el Señor perdona todos nuestros pecados en respuesta a un sincero arrepentimiento.
Aunque merecíamos morir en la cruz por nuestra maldad, nuestro Salvador Jesucristo tomó nuestro lugar en el Gólgota y con su sangre preciosa nos limpió de todo pecado y, además, nos presentó santos y justos delante del Padre.
Ábrale hoy las puertas de su corazón a Jesucristo.
@Devocionales365
Fernando Alexis Jiménez sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas. Desde el 2016 dirige el Instituto Bíblico Ministerial y, actualmente, es editor de la Revista Vida Familiar.